La ubicación
En tres días, tuve tres problemas distintos con el alojamiento. Eso sí, dejar claro que el trato con la persona de la oficina, bien por teléfono o por whatsapp ha sido eficaz en todo momento.
Pero por otra parte, no es lógico, que en tres días de estancia haya tenido tres problemas distintos. El primer día el calentador no funcionaba. Cuando vino la persona de mantenimiento lo puso en marcha y cuando se iba, le pedí que me explicara cómo lo había hecho. Por si volvía a fallar no tener que molestarle de nuevo. Como así ocurrió a la mañana siguiente.
El segundo día "estalló" la cafetera, al faltarle uno de los dos filtros que lleva. Salpicando el café hirviendo a toda la cocina. Y a mí mismo, toda la ropa que llevaba puesta. Perdiendo luego más de media hora en limpiar todo. Y por suerte sólo me salpicó una gota a la cara. En el lado izquierdo de la frente, haciéndome una pequeña quemadura.
El tercer día, al levantarme no había agua. No pudiendo ni lavarme, ni fregar, ni tirar de la cisterna... Pude al menos hacerme un café (con la nueva cafetera), gracias a que me quedaba un poco de agua, en una botella que tenía en el coche. Pero para poder lavarme, tuve que ir a una gasolinera. Y dejar todos los cacharros del desayuno sin fregar hasta la tarde.
Es una pena, ya que el alojamiento y la ubicación están bien. Y mi intención en principio era volver en alguna ocasión. Pero aunque es algo que no debía pedir yo, sino ser una iniciativa propia de A Vivir 3000, debería tener algún tipo de compensación por todas las molestias causadas.
Sin más, volver a dar las gracias a la persona de la oficina, que se preocupó por resolver todas las incidencias.
Atentamente.
Luis Alfonso Santos Caballero